A pesar de la complicada situación de crisis económica y social que actualmente atravesamos, las organizaciones abajo firmantes queremos llamar la atención sobre la tragedia que está viviendo el pueblo sirio. Cada dÃa se suman más vÃctimas, hasta el momento llegan ya a 9.000 según la ONU, cerca de 55.000 los encarcelados y una incalculable cifra de heridos, torturados y represaliados.
Comunicado acerca de la situación actual del pueblo sirio.-
Decenas de miles de desplazados, defensores de los derechos humanos perseguidos, siembra de minas terrestres en las fronteras del paÃs, vÃctimas diarias que caen por la acción criminal de la dictadura, pero también de grupos armados que provocan luchas fraticidas, mientras el mundo se sienta ante esta tragedia como un espectador que ve una pelÃcula de terror. Y que demuestran dramáticamente la voluntad de este pueblo de luchar por su libertad y su dignidad.
Cuando se cumple el primer aniversario del levantamiento popular, la revuelta siria ha entrado en un punto de no retorno. A la revuelta pacÃfica, social y espontánea, el régimen de Bachar el Asad respondió con una represión sin medida y, ahora, también ha comenzado a armarse un ejército rebelde, con apoyo directo de TurquÃa y Arabia SaudÃ. Esta delicada situación está conduciendo poco a poco, y lamentablemente, a una guerra civil que va a elevar exponencialmente la cifra de vÃctimas. La colocación de bombas en cuarteles y centros oficiales, la intervención armada de grupos islamistas, apoyados desde el exterior, pretende acallar la voz del pueblo sirio, atrapado entre dos fuegos.
Estados Unidos, Israel y la Unión Europea, como principales productores de armamento y principales paÃses traficantes de armas, están interviniendo indirectamente, a través de sus aliados (TurquÃa, Arabia SaudÃ, Qatar) en el conflicto, con el objetivo de aislar más a Irán, ampliar su influencia en la zona y disminuir la de Rusia y China. Sus objetivos nada tienen que ver con los derechos humanos. Mientras denuncian su violación en Siria, silencian la misma violación de esos derechos humanos en Arabia SaudÃ, Marruecos, TurquÃa o la ocupación militar de Bahrein por el ejército saudÃ.
Por otra parte Rusia, China e Irán están apoyando al régimen sirio. Moscú porque en este paÃs tiene su única base militar en todo el Mediterráneo; PekÃn porque es aliado estratégico de Irán y porque disfruta de muchas ventajas en torno al petróleo iranà y sirio, cosa vital para sacar adelante su proyecto del Consenso de Beijing 2027; y para Teherán, es cuestión de vida o muerte no perder influencia en la zona no sólo para expandir su proyecto de Luna ChiÃ, sino también ante las amenazas de un posible bombardeo occidental por su programa nuclear.
En resumen, este complicado mosaico de intereses que enmascara muchos conflictos como en un delirante juego de espejos, está aumentando las posibilidades de la explosión de una guerra étnica y civil, al tiempo que el régimen sigue masacrando a su propio pueblo. Una guerra que puede desembocar en un conflicto regional muy peligroso para la paz mundial.
Y, como siempre, el gran perdedor de esta batalla serÃa el pueblo sirio y los pueblos de la zona. Hacemos hincapié en la situación de los damnificados, de las vÃctimas civiles, muchos de ellos mujeres y niños, y de los defensores de los derechos humanos perseguidos. Queremos, como todas las organizaciones humanitarias, que pare la violación gravÃsima de los derechos humanos, la violencia sin fin contra la población civil y que se habiliten mecanismos legÃtimos para que esta violencia pare de inmediato. Mecanismos que en ningún caso creemos que deban ser la intervención militar o el armamento de los rebeldes, que, en ambos casos agravarÃa la situación en una espiral de violencia sin salida.
Por todo ello, desde nuestro profundo compromiso con la paz, los derechos humanos y las vÃctimas de la violencia, planteamos las siguientes peticiones:
Instamos al gobierno de Siria a que ponga fin inmediato a todas las violaciones de derechos humanos y a los ataques contra civiles y que garantice las manifestaciones pacÃficas;
Hacemos un llamamiento a todas las partes involucradas para que de inmediato renuncien a la violencia y cesen todo ataque violento o represalia;
Exigimos la liberación de todos los presos polÃticos y personas detenidas arbitrariamente debido a los recientes incidentes;
Hacemos un llamamiento a las autoridades de Siria para que permitan el acceso seguro y sin obstáculos de las organizaciones humanitarias, las organizaciones de derechos humanos, y los medios de comunicación nacionales e internacionales;
Planteamos la implicación de la sociedad civil en apoyo a la lucha del pueblo sirio por su libertad y contra la dictadura de Bachar El Asad.
Exigimos la no intervención militar, directa o indirecta, de Estados Unidos, Israel, la Unión Europea y sus aliados, o de Rusia o Irán por el otro lado, posibilitando la resolución pacÃfica del conflicto por parte del propio pueblo sirio, no atizando el desarrollo de una guerra civil y cortando el flujo de armas a la zona, evitando asà anteponer mezquinos intereses geoestratégicos al respeto y la defensa de la vida.
Firmado:
Confederación General del Trabajo (CGT-Cádiz), Ecologistas en Acción-Cádiz, Noviolencia Ahora (Jerez), AA-MOC-ELAIA (Pto. de Sta MarÃa), Madres contra las Drogas ANDAD (Pto. de Sta. MarÃa), RANA-Algeciras y Asociación Pro Derechos Humanos de AndalucÃa (Delegación de Cádiz)
Cádiz a 9 de abril de 2012